Cfte Híbrarp Onítiewítp of Bottb Carolina

Cnliotoelí bp ^^t SDíalectít

ano

THE UBRARY OF THE

UNIVERSITY OF

NORTH CAROLINA

AT CHAPEL HILL

ENDOWED BY THE

DIALECTIC AND PHILANTHROPIC

SOCIETIES

BUILDING USE ONIY

PQ6217 y. i7ii

no. 1-19

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in 2012 with funding from

University of North Carolina at Chapel Hill

http://archive.org/details/laltimaoperetaza1741gimn

110 85 ANTONIO F. LEPimi y RICARDO G. DEL TORO

Lfl ultima opereta

Z ARZUEI^A

en un acto, dividido en tres cuadros, original

MÚSICA DEL MAESTSO

GF.RONIMO GODBmE:

Copyright, by Antonio F, Lepina y Ricardo G. del Toro, 1915

SOCIEDAD DE AUTORES ESPAÑOLES Calle del PradOf núm. 24

I

LA ÚLTIMA OPERETA

P

Esta obra es propiedad de sus autoies, y nadie po- drá, sin su permiso, reimprimirla ni representarla en España ni en los países con los cuales se hayan cele- brado, 6 se celebren en adelante, tratados internacio- nales de propiedad liteiaria.

Los autores se reservan el derecho de traducción.

Los comisionados y representantes de la Sociedad de Autores Españoles son los encargados exclusivamente de conceder ó negar el permiso de rep¡esentacíón y del cobro de los derechos de propiedad.

Diolts de representation, de traduction et de repro- ductlon reserves pour tous les pays, y compris la Sné-

de, la NoTvége et la H511ande.

Queda hecho el depósito que marca la ley.

T

ZARZUELA

en un acto, dividido en tres cuadros

ORIGINAL DE

MGHIG !F. imu y RICARDO G. DEL TORO

música del maestro

GKROl^IMO GIMÉNEZ

-'Ustrenada en el TEATRO DE APOLO la noche del 24 de Febrero de 1915

-*-

MADRID

«. yUhÁBtSO, lUP., HABQDÉS DI BÁjniÁ ÁVA, 11 OOPi

TeLéfono nibnexo 661

1913

REPARTO

PERSONAJES

ACTORES

VERA Sea. Mayendía.

STANA Seta Sclas.

MILITZA Galií na.

ANNA Cortés (P.)

MIRKA Santamabía..

HILMY (Teniente) Nava.

DANILO (ídem) Foktuny.

NICOLÁS (ídem) Cabcellbb.

TENIENTE l.o Gavilán (M.)

ídem 2.0 , Nieva.

ídem 3.0 Gavilín(E.)

KOLACHINE Sr, Oetas.

POTAPOW MONCAYO.

MILENO (1). Vizzani.

RUBER Román.

ARISTIDES FL ACH. , Ibaeeola.

AYUDANTE Castañé.

OFICIAL l.o.... FiscHKB.

ídem 2.0 GüTlÉBEESC.

MIRKO Ca STAÑÉ.

Hartar. fischeb.

palmaro g0tiébee3.

soldado 1.0 Picó.

ídem 2.0 , CoEAO.

ÍDEM 3.0 RoDEÍGXJEZ (A.):

ídem 4.0 Llayna.

ídem 6.0 DÍAZ.

Coro general

La acción en la frontera de Gotlandia y Tersilia (países imaginarios). Época actual

Derecha e izquierda, las del actor

Para esta obra pintó decorado MARTÍNEZ GAR!, hizo lo» trajes la CASA VILA y el atrezzo DELGADO.

(1) En la partitura va arreglada la parte de tenor de forma que pueda eer cantada también por, un baritono.

ACTO ÚNICO

CUADRO PRIMERO

Campamento del ejército gotlandés en la frontera de Tersilia. Paisaje abrupio y pintoresco. En los segundos términos derecha e iz- quierda, pegadas a los bastidores, dos tiendas de campaña de las que sólo S3 ve nna pequeña parte El frente, con puerta cubierta por una lona, da hacia el centro de la escena. La de la izquierda es practicable. En los otros términos otras tiendas no practica- bles. En el rompimiento del primer término izquierda, la trasera de un carro militar, cajones de impedimenta, etc. Én el centro de la escena, desde el tercer término hasta el foro y figurando la pri- mera estribación de la montaña, una especie de plataforma de medio metro de altura, disimulada con sacos teneros y matorra les. Repartidos convenientemente por la escena, cajas de munieio- ues, sacos, etc. El resto del campamento se ve ea perspectiva en €l telón de foro. Detalles a juicio del pintor. Al comenzar la acción está amaneciendo y la luz aumenta gradualmente.

ESCENA PRIMERA

KOLA-CHINE, MIKO, TARTAR, PaLMARO y cinco soldados más

Hablado con música

(ai levantarse el telón atraviesan la escena en distin tas direcciones soldados gotlandeses; los de escena, <iue aparecen durmiendo sobre sacos y cajones, van despertando lentamente al sentir el toque de diana.

6

IColachine sale por tercer término izquierda y d¡c©i . dirigióndose a los que todavía siguen echados, <jue serán los que marca el diálogo.)

Kol. (a Paimaro.) Vamos, arriba; que si viene ei

sargento va a empezar a patadas, según cos- tumbie, y a me duele mucho que me traten a puntapiés. ¡Vamos, tú! (Dando un par

de punteras a Palmero, que se incorpora despavorido ) Pal. (Despertándose de un salto.) ¡Ay! ¿Han tOCado?

Kol. ¿Pues no lo has sentidoV

Tar. La verdad es que usa u:ted unas formas

para despertar a la compañía...

Kol. (señalando las botas.) Míralas: del cuarenta y

cuatro.

Pal. ¡Y vaya un genio fuerte!

Kol. Por aloo he eido director del Teatro Nacio-

nal de Bellamar, la capital de Gotlandia.

Pal. ¡Y poco que me hacía usted reir los domin-

gos!

Tar, Yo es que en cuanto le veo me tumbo de

risa, (vuelve a echarse.)

Kol. Justo; y luego no hay quien te levante. ¡Alza

para arribal (Dándole un puntapié. Se ponen en pie Miko, Tartar, Palmaro y tres soldados más que se repliegan a los lados de la escena; echados quedan dos;. los demás han desaparecido.) Desde que la movi- lización de reservistas me trajo a ñlas, jo no soy el caricato de la Opera cómica; soy el cabo Kolachine, el heroico ranchero del sexto batallón del ejército gotiandés. (viend» a los que siguen echados.) Fero, ¿aún quedan

durmientes? (Se dirige a ellos y se levantan preci- pitadamente subiendo al fondo.) Au: al lavatorio. El buen soldado debe estar listo y limpio al cuarto de hora de tocar diana; y como aquí no tenemos otro cuarto, venga la limpieza coperativa al aire libre.

iílúsíca

(los ocho soldados que han quedado en escena y que se hallan en mangas de camisa se ponen las mochilas . que tendrá cada uno a su lado, en las cuales van co- locadas, en la forma que lleva la infantería española el. plato, uuas palanganas de porcelana blanca sujetas a ella por un fijo en la parte de abajo y una aldabillai-

ikU

stl parte alta con objeto que al soltarla de ésta e inclinándose un p>oco el hombre que la lleva, quede horizontal. En el centro de esta palangana por su par- te exterior, estará colocado un gancho en el que se pueda colgar un espejo. Los bordes de estas mochilas formarán cajón para que en la parte baja lleven una toalla de reglamento, que luego se guarda en la parte alta; en la derecha dos departamentos para el cepillo de botas arriba y abajo un peine; y en el lado de la izquierda un espejo pequeño, todo de metal, para evi- tar roturas y con una anilla grande para colgarlo del gauchito que lleva la palangana. Cada soldado llevará en el bolsillo izquierdo del pantalón un pitillo engo- mado y en el derecho caja de cerillas. Delante del practicable del fondo habrá ocho cubos de zinc- Todos los movimientos de este número, compás por compás, tal como se ha estrenado, van al final de la obra. Al terminar el número, los soldados hacen mutis. En el teatro que lo tengan por conveniente, pueden hacer el número, ocho señoritas del coro.)

ESCENA II

KOLACHIKE. Luego VER4. Después STANA, MILITZA, AÍJNA 5

MIRKA, todas de soldados con cinturón y machete por la tienda do

la izquierda

HaísBado

Kol. ¡Me parece que estas se han dormidol (se

acerca a la tienda de la izquierda.) ¡Eh, Señoritas:

a escena!

Vera (Desde dentro.) No entres, que aún no están

listas, (saliendo.) |Ay, qué susto nos has dado!

Kol. Mayor lo estoy pasando yo desde que vi-

nisteis anteanoche. A ver si hoy encontráis a vuestros novios y que ok lleven de una vez a donde quieran.

Vera Llevarnos, no; hemos venido a verlos nada

más. Etítaremos a su lado desde el toque de diana al de retreta, pero siempre protegidas por ti.

Kol. A ver si equivocáis los toques.

Vera No tengas cuidado.

Kol. Es que si llegan a descubrir que tengo en

mi tienda a cuatro artistas de la ópera dis- frazadas de rancheros, lo menos que hacen es fusilarme. ¡Cuatro muchachas en un cano- pamento!

Vera Cinco.

Kol. ¿Cómo cinco? ¡Si anoche erais cuatro! ¿Es

que alguna de vosotras?...

Vera (Riendo.) No, hombre, no; es que ha venido

Stana.

Kol. ¿La tiple cantante?

Vera Protegida por un sargento a quien engañó

diciendo que era un recluta rezagado.

Kol. Pero ¿os habéis creído que esto es un ensa-

yo general?

Stana (saliendo de la tienda seguida de Mllitza, Anna y

Mirka. Todas forman grupo a la izquierda de Kola-

cbine.) La mujer gotlandesa sabe tomar uu fusil cuando su patria lo necesita.

Vera Bueno, hasta ahora nosotras no hemos em-

puñado más que las cacerolas.

Kol. Stana, Stana, que me vas a buscar la perdi-

ción. Comprendo que estas, enamoradas de los cadetitos abonados a la platea que han ingresado aquí como tenientes, hayan he- cho la locura de venir tras ellos, aprove- chando las confusiones de la movilización; pero, ¡t'AI, la más formal déla compañía: ¡la que nunca ha tenido ni el más ligero deva- neo! ¡Debías haberte quedado en Bellamar Jiaciendo hilas!

Stana Pues por eso he venido precisamente: por-

que no tengo novio.

Vera (a Koiachine.) ¿No sabes que está enamorada?

Stana ¡Calla!

IViirka ¡Enamorada, eí, señor; del capitán Mileno.

Kol. ¿Del Capitán? ¿Y él lo sabe?

Mil. Nunca se fijó en ella, o por lo menos nada

le dijo; pero como ésta es tan tonta...

Kol. (a stana.) ¡Pues que te ha atacado de fir-

me el romanticismo! ¡Chica, ni la TraviataJ

Vera ¿Veremos hoy a nuestros novios?

Kol. ¡Yo qué sé! ¡Desde ayer estoy mandando

gente en su busca y no los encuentran por ninguna parte!

IV!il. ¡Es raro!

Kol. (^ Pasando al centro del grupo.) ¡Ay, CUándo me

9

veré yo de nuevo dirigiendo un ensayo ge- uerall

Vera ¡Tienes la obsesión del teatro!

Kol. Qué queréis: ¡la fuerza del destino! Mi pa-

dre era bajo en la Seala y se enamoró de mi madre que era ligera. Yo vine al mundo en un mutis del Barbero. Me amamantó una mezzo soprano que estaba criando a su hijo y, ¡claro!, me tenía a mezza racione. Aquella pobre no podía con los dos de pe- cho. A loa tres año? hice el primer papel y á los veinte era director de escena en la Opera Cómica. Nací en el teatro y moriré en el teatro, como mi ilustre bisabuelo, que era tenor en su juventud; luego sentó plaza y se alistó en los tercios españoles, donde ganó envidiable fama, pero despreciando las glorias militares, se salió de los tercios para morir en las tablas; y yo estoy decidido

. a seguir sus huellas. (Toque de corneta dentro.) ¡A pasar revista! (subiendo ai fondo derecha.)

fflíl. A ver si hoy nos da usted un buen rancho.

Ko!. (sacando un papelito del bolsillo.) He aqUÍ el

menú: «Patatas a la Viuda, judias a la Gasta Susana y guisantes. ¡Al fin solos! Todo el re- pertorio.

Vera (pasando con sus compañeras a la izquierda.) ¡La Ver-

dad es que con su carácter nos reímos una barbaridad!

Kol. ¡A ver cómo peíais las patatas, que luego se

queja el batallón!

Stana ¡Ay, patatas, qué horror!

JÍOl. (Mirando hacia el fondo derecha.) ¡SileUCÍO, qUe

llega el Estado Mayor. (Forman a la izquierda en dos filas (en la primera Kolachine, Vera y Stana) haciendo el saludo militar.)

ESCRIBÍA III

DICHOS; por el fondo derecha el GE^-'KRAl, POTAPOW; el CAPITÁN MILEKO. ün CAPITÁN AYUDANTE y OFICIAL 1."

El General, traje de su jerarquía, aunque fantástico, fagíu, banda, ágemelos, casco con penacho l)lanco, seis cruces en el pecho, fáciles ■Ce quitar y prender, látigo y capote gris. Es ua tipo de edad mada.

lo- ra; usa un bigotazo negro que le llega a medio carrillo. Los Ófleiales-- de uniforme, gorra de plato, sable, espolines, etc. El Ayudante», cordones de su cargo

POt. (saliendo.) Esta es mi opinión, capitán Mile-^

no; como no estén aquí esos dichosos te- nieníitos, podemos asegurar firmemente que han huido del campamento.

Slilileno ¡Me parece tan extraño que esos muchachos

hayan desertado cobardementel

Vera (Aparte a Stana.) (¿Qué dioenV)

Pot. (Llamando.) ¡Cabo Kolachine!

Kol. (Avanzando muy azorado.) ¡Hola, Señoi Pota-

pow! ¡Tanto bueno por aquí!

Pot. ¡Ehl... ¿qué familiaridades son esas? ¡ün

militar no habla así!

Kol. Es verdad. ¡Mil bombas!... ¡Rayos y true-

nos!... Presente, mi General. ¡Centellas y nu- barrones!

Pot. Pero ¿se ha vuelto usted loco?

Kol. Mi Ueneral, yo siempre he hecho así los mi-

litares en el teatro.

Pot. Cuádrese y responda.

Kol. Ya estoy cuadrado.

Pot. ¿Ha visto usted a eses jóvenes cadetes re-

cién atcendidos á oficiales?

Kol. íáí, sí; unos muchachitos jóvenes, casi unos-

niños, abonados a la platea...

Pot. ¡Basta! ¿Están aqui?

Kol. No.

Pot. Pues ¿no ha dicho usted que sí?

Kol. J)ecía que sí, que los conozco; pero que no-

los he visto.

Pot. i-S usted un imbécil.

Kol. Conforme, mi General. (Retrocede a su puesto.),

Pot. (a los Oficiales.) ¿Lo oycn ustedes? ¡Si ya decía

yo que esos niños sin pelo de barba tenían que huir en cuanto oyeran el primer tiro.

Kol. No creo que el pelo influya para nada en el

valor.

Pot. En cuanto los encuentre, degradados y fu-

silados.

EIJES ¡Ah! (pequeño grito reconcentrado.)

Pot. Vamos a ver si están escondidos entre la.

impedimenta. ¿Usted los conoce, capitáik Miieno?

]I -

Mileno Sí, mi General.

Pot. Yo no y lo celebi-o. ¡Cobardes!... ¡Cobardesr

(Oa en voz baja uua orden al Ayudante, que se aleja fondo derecha; el General, eoa Mileno y el Oficial,, vanse fondo izquierda. Durante la escena, así como en el mutis, el capitán Mileno no deja de mirar a Stana^ comprendiéndose qué la ha conocido.)

ESCENA ÍV

KOLACHINE, VERA, STANA, MILITZA, ANNA y MIRKA Vor^ (Disolviendo eJ grupo al mutis del General.) ¿Habeié

oído? ¡Han huido cobardenaentel ÍVürka jMientenl ¡Mi Daniio no es capaz de seme-

jante felonía! IVIil. Ni mi Nicolás tampoco.

Vera (casi llorando de rabia.) ¡Si mi Hllmy hubisse-

huído, sería indigno de haberle concedida un beío!

Anna ¡Qué desgraciadas somosl (Llorando.)

KoL (oon voz temblorosa.) ¡á. ver Uorais aliora y

creen que noeoiros somos también unos co- bardes!

Stana ¡Pobres, no lian de llorar; yo haría lo mismol

Kol. ¡Contened las lágrimas que me vais á com-

prometer!

Vera (^Llorando.) ¡No podemos remediarlo!

Kol. Bueno, bueno; entrad en la tienda y poneoS'

a picar cebolla, para que podáis disimular si alguien os ve. '

Vera ¡Qué deshonral

i^íj. 1 Qué vergüenza! (Entran los cuatro en la tienda.)

Ko!. (a stana.) ¿Y te quedas? (Sube'haela el íoro.)

Stana tíí; he visto al capitán Mileno y quisiera

buscar la manera de acercarme a él.

Kol. Pero, ¿y si está enamorado de otra?

Stana Entonces, ¿recuerdas lo que te dije de laa

mujeres goilandesas?

Ko!. (Nprando hacia el íoro izquierda.) PueS VOy a buS-

carte un armamento, porque aquí viene. Stana ¿QuiénV

Kol. El capitán Mileno.

Stana ¡Dios mío! (Se mete corriendo en la tienda. Kolachiw

ne llega hasta la misma puéita.) .'.'

Kol. " ¡Y ahora huye! ¡Cualquiera las entiende!

12

ESCENA V

KOLACHINE, el CAPITÁN MILKNO y STANA (escondida) 3VIÍl6nO ( aliendo foro izquierda y avanzando hasta el proBce-

liio derecha,) ¡Kolachine!

Kol. (saludando militarmente.) |A la Orden, mi Capi-

tán!

iVIiieno Déjate de ceremonias; habíame como si es- tuviéramos en el teatro.

Kol. (Avanzando.) ¡No Sabe uno cómo acertar!

fileno Antes he visto aquí un soldado, al que de- searía hablar.

Kol. {'AYi syf" ¡^sto se enreda!)

Mileno ¿Q^é dices?

Kol. JNada; que parece que estamos en el teatro.

Ya quién dice usted.

Mileno ¿Está ahí? Dile que salga. *

Kol. ¿Q^ie salga? ¿Y si no quiere?

Mileno i)i que lo mando yo.

Kol. (¡A me fusilan!) (Liega a la tienda y al levan-

tar la lona de la entrada, se encuentra con Stana que

está escuchando.) (¿Estabas ahí?) Stana ¡Claro!

Kol. (¡Nada; todo como en las comedias!) Aquí

está, mi capitán. Mileno (a Stana.) Acércate, muchacho. (Ella avanza un

par de pasos.)

Kol. (¡Yo me voy y allá se las entiendan los dos!)

(parte a Stana.) ¡A. ver lo que haces, que nos jugamos las patatas! (saluda y vase íoro izquier- da.)

Música

Miienc Acércate, muchacho, sin temor.

Stana (Avanzando un par de pasos y ealndando militar-

mente.)

¡A la orden! Aquí estoy, mi capitán. Miienc Olvida la ordenanza, porque yo

contigo quiero hablar de igual a igual. Stana ¡Tanto honor!

IMileno Ven acá.

Tengamos una franca explicación.

13

Stana Suplico a usté, señor, la brevedad.

El rancho está esperando en el fogón; si tardo, se me puede estropear.

(indica el mutis hacia la tienda.) MilenO (Autoritario.)

Óyeme; basta ya.

Stana (Volvieudo y saludando militarmente.)

Mande usté, capitán.

Mileno Esa cara de rosa temprana

y esa voz de cristal, armoniosa, son de Stana, de Stana la hemosa, la tiple graciosa, gentil, ideal. . (Ella ríe.) ¿Te burlas, di?

Stana ¿Yo? ¡No, señor!

Es que veo ya la confusión.

Mileno Explícate; hazme el favor.

Stana Mi capitán, yo no soy yo.

Mileno ¿Cómo? ¿Qué?

Stana Porque yo soy,

con mi cara de rosa temprana y mi vez de cristal, armoniosa, el hermano de Stana la hermosa, la tiple graciosa, gentil, ideal. (ei ríe.) ¿Lo duda usté?

Mileno ¡Que he de dudarl

Pero un favor me otorgarás.

Stana Cuente con él, mi capitán.

Mileno Es un favor muy especial.

Stana Diga usté.

Mileno Ven acá (stana se acerca.)

Cuando escribas a tu hermana, de mi parte le dirás lo que yo le contarla si pudiésemos hablar.

(Condueiéudola a su lado enlazado su brazo izquierdo a la ciulura.)

«Un capitán enamorado sueña, hermanita, con tu amor y en el encanto delicado que hay en tu cuerpo seductor.»

Stana (como contiuuaudo la carta.)

< Y 1 1 capitán, entusiasmado, como también soy militar, por obediencia, me ha obligado a entusiasmarme y a escuchar.

(3e separa burlona.)

_- 14

IVIileno

Stana

IVIileno

Stana

IVIileno

^tana Los dos

Stana Wiileno

Stana

IVIüeno

Stana

Mileno Stana

iVIileno

¿Burla te inspira mi pasión? ¡Eso jamás! ¡Ni lo pensé! Mira, que habló mi corazón. ¡Ay, capitán, ya me fijé!

(Estrechándola de nuevo y con gran pasión.)

Dile que mi alma loca

busca el amor, en los suspiros de su boca. Dila que cual las flores

con su perfume halago dan a mis amores. Diré que su alma loca, etc.

(separados ) Esa ) Esta S

pasión conocer!

con I ^^^ < ardor puro, ideal.

Así la escribiré. (Acercándose.) Así la escribirás, y además, este beso de mi parte la darás.

(Trata de besarla y ella huye hacia la tienda.)

I Eso nol

Ven acá. Recuerde usted

que soy un militar. '

Es verdad. Ranchero. Firmes.

(cuadrándose nilitarmente.)

[Mi capitánl Eso ser quiero, ¡tu capitán!

Hablado

IVIileno Siana

JVlüeno

¿La escribirás?

!áí, mi capitán; todo lo que usted me ha di- cho. (Hacia el fondo derecha suenan varios disparos de fu?ii y toques de corneta.) (Llamada a la Ca- rrera.) ¡Eh!... ¿qué pasa?

15 ^

ESCENA VI

DICHOS, KOI ACHINE, VERA, MILITZA, ANNA, MIRKA, Soldados,

Oficiales. El GENERAL POTAPOW, El CAPITÁN AYUDANTE. Des -

pues HILMY, DANILO, NICOLÁS, TENIENTES 1,°, 2." y 3.° y más

Soldados

.Kol. (?ale corriendo fondo izquierda seguido de los soldados

y los Oficiales, que corren en todas direcciones, una sección de soldados (hombres), salen cou armamento y forman en primer término izquierda. Las cuatro tiples salen de la tienda y quedan en el fondo.) ¡ Ay, ya

están nhí!... ¡Ya están ahí! ¡Me parece que me han pegado un tiro!

OIÍC- 1." (Que tropieza con él, dándole un puntapié.) ¡Estú- pido!

Kol. ¡Muerto soy!

•Pot. Saliendo fondo izquierda y encontrándose en el centro

de la escena con el Ayudante, que sale precipitadamen- te fondo derecha.) ¡Ehl... ¿Qué eS eSO? (Quedan todos formados en la siguiente forma: Coro de señoras, soldados también, en dos filas, delante de la plataforma; delante de éstas, formando otra (^de dere- cha a izquierda), Mirka, Stana, Vera, Anna. Militza y Kolachine, Mileno y Oficial 1." otra fila delante, y en la izquierda la sección, que está formada con armas.)

'Ayud. Una falsa alarma, mi General. Los centine-

las de las avanzadas han disparado contra los jóvenes oficiales que desaparecieron del campamento y que vuelven conduciendo un carro con gente extraña.

Pot. Que se presenten inmediatamente esos me-

quetrefes. (Vase el Ayudante.)

Mírka (viéndolos aparecer fondo derecha.) '¡Eilos!)

"Vera (¡Qué habrán hecho, Dios mío!) (saien: ei Ayu-

dante, que después de saludar al General, ocupa el puesto delante de Mirka; Hilmy, Nicolás, Danilo y los tres Tenientes, que ocupan por este orden el primer término derecha, formando en ala frente al General, que queda en el centro, en medio del cuadro formado. iJetrás de los Tenientes, sale otra sección de soldados (hombres) con armamento, y forman fila en la derecha detrás de ellos.) .

16

iusica

Los 6 Ten.

(saludando militarmente.)

Presente ya la orden,

mi General.

Coro

([Aquí están los Tenientee!)

Pot.

¡Avanzad! (Adelantan dos paso?.)

Coro

(Seguro que los manda

fusilar.)

Pot. Señores oficiales,

decidme la verdad. Si alguno miente, al punto lo mando fusilar. ¡Mil bombas! ¡Al momento! ¡Mil rayos! jDeclaradl [Decidlo! ¡mil cañones! o voy a reventar. Kol. (jPues que está cargado

el bravo General!) Los 6 Ten. Oid, que a decir vamos

entera la verdad.

Avergonzados por el desprecia y por las burlas del batallón, hacer pensábamos una sonada que nos volviera su estimación; luego en secreto nos reunimos y concertamos un breve plan, donde las vidas se jugarían en una hazaña descomunal.

Salimos sigilosos

aprovechando (Todos van repitiendo.

las sombras de la noche

para llegar hasta las avanzadas

del enemigo, que a escape atravesamos

sin vacilar. Hicimoa prisionero a un centinela; tomamos la bandera

del batallón.

17 "

y allí sus defensores fueron cayendo al filo de mi espada

sin remisión. Huyeron los contrarios a nuestro avance; dimos a un prisionero

la libertad, y con su impedimenta lo hemos traído, como prueba palpable

de la verdad. Todos ¡Valientes estuvieron

estos muchachos! Perdone su locnra,

mi General. Pot. De bravos guerrilleros

es vuestra hazaña, que en nombre de la patria

voy 8 premiar. Todos ¡Viva, viva el batallón!

¡Viva, viva el General! ¡Vivan, vivan los Tenientes! ¡Cuánto honor su acción les da! Pot. Soldados, escuchadme.

Señores, avanzad. En nombre de la patria su acción voy a premiar.

(Se quita las cruces que lleva prendidas al pecho.)

De estas cruces que adornan mi pecho, vcy a haceros espléndido don.

(ai Teniente 3.")

Ven acá;

(Avanzan los indicados y recogen la condecoración, qae se prenden ellos mismos, volviendo a sus puestos.)

para ti la del «Oso».

(a los Tenientes 1." y 2.°)

Para ti y para ti la del «Halcón».

{^A Danilo.)

Para ti la del «Águila verde».

(a Nicolás.)

Para ti la del «Ciervo real».

(a Hilmy.)

Para ti la del «Ganso y el Perro». Kok (¡Cada cruz es la de un animali)

Todos

18

]Viva, viva el batallón! ¡Viva, viva el General! etc., etc.

HabSado

Mileno ¡Mi General, se ha quedado usted sin cru- ces!

Pot. ¡Aún me quedan cincuenta y cuatro en la

maleta!

Tenientes Gracias, mi General.

Todos ¡Viva!

Pot. Ahora, a ver: soldados, dos pasos al frente.

(e1 pelotón de la izquierda avanza. Potapow sigue di- rigiéndose a los Tenientes.) Gloriosa es vuestra acción y yo la premio. Nos traéis dos pri- sioneros con armas y bagajes y una bande- ra, pero os habéis ausentado del campa- mento sin mi permiso, y esto es una grave falta de disciplina. Soldados...

IVSüeno (Adelantando.) Mi General...

Pot. ¡Capitán Mileno!

IViiíeíiO Me atrevo & interceder por ellos.

Pot. Han faltado a la disciplina.

IVSileno ¡Pero han realizado una acción gloriosa!

Pot. Eso es cierto. Luego reuniré Consejo de

guerra para que juzgue el caso. Ahora voy a hacer una descubierta, (a Miieno.) Mientras tanto, interrogue usted a los prisioneros y luego vaya a darme cuenta de ello al pala- cio donde he instalado el Cuartel Gene- ral.

IVIileno ¡A la orden!

(Potapow liaee una seña y se retira la sección de la izquierda, dejando dentro los fasiles volviendo a salir; después hace mutis el General seguido del Ayudante, Oficial y sección de la derecha,- por el fondo derecha. Todos rompen filas y las cinco artistas pasan a formar grupo a la izquierda. El Coro se reparte por el fondo formando corrillos.) KoI. (Dirigiéndose a los Tenientes.) No KC apUrcn Us-

tedes; en el fondo es buena persona. Si los fusila, seguramente se arrepiente luego.

Hilmy ¡Qué estúpido eres! (Porma otro grupo con sus

compañeros en la derecha, Kolachine se une al de la izquierda.)

19

f/lileno Veamos a los prisioneros. Soldados: que

avance el primero de ellos.

ESCKNA VII

KOLACHINE, VERA, STANA, MILITZA, ANNA, MIRKA, MILENO,

HILMY, DANILO, NIC JLÁS, TENIENTES 1.°, 2." y 3.", SOLDADOS

y ASlSTIDES FLACH

■AríS. (Avanzando por el fondo derecha entre dos soldados

que le empujan, pues él viene mirando a otros dos que vienen tras él con un baúl. Viste elegantemente de paisano y trae un cubre-polvo al brazo.) No em- puje, distinguido soldado. Tengan cuidado con el bauüto, que es frágil. (Quitándose ei sombrero ante Miieuo.) Mu}'' buenas, Caballero Oficial.

Müeno Cúbrase.

Arís. Gracia?; es comodidad.

Müeno ¡Que se cubra!

Arís. Le repito que no es molestia.

Mileno (a los Roidado.s.) Cubridle.

Arís. ¡Caramba, no hace falta! (¡Qr.é fino es este

hombre!) (Se cubre.)

Mileno Diga como se llama.

Arís. Arí«tides Flach, cortador, dibujante y co-

misionista de la gran casa de Modas « La culote noir», Boulevard de los Italianos, 116, París.

Stana ¡Un modiríto!

Arís. Sí, agradable recluta; un modisto afamado

que puede vanagloriarse de haber vestido a las más hermosas damas. Me dirigía a Vie- na, bizarro Capiián, llevando siete trajes completos de soiiée para las hijas del Archi- duque Filiberto. ¡Cosa hermosa, arrojado Comandante!

Kol. ¿Las hijas de! Archiduque?

Arís. Los trajes, las pelucas, los tocados.. ¡Es lo

mejor que ha salido de mis talleres!

Willeno Basta.

Arís. Como usted ordene, intrépido Coronel.

Müeno A ver; que descerrajen ese cofre.

Arís. ¡No, por Dios! Yo lengo la llave, qne no lo

muevan. (Entrega la llave a Kolachiue, que abre el cofre y registra. Todos le rodean.)

20

Kol. Trajes, pelucas, ropa interior... Todo un ro-

pero femenino. Müeno Para rodillas de cocina.

(Kolaehine cierra el baúl.)

Arís. [Ay, por la elegantísima María Magdalena,

que no me toquen la ropál

Mileno Nada; he dicho que esos trapos servirán para la cocina.

Arís. ¡De rodillas!...

Mileno Aunque me lo pidiera usted en cruz.

Arís. ¡De rodilla?, mis geniales creaciones!"

Mileno Y a usted, ya veremos si le ponen en liber-

tad o le fusilan.

Arís. ¡Mi arrogante General!...

Mileno Como vuelva usted a ascenderme, le hago subir al cielo. ¡No puedo aguantar a los adu- ladores!

Arís. Nada, nada; perdone usted, mi Sargento.

Mileno Vaya usted a pfSSeo. (Flaeh, saluda y vasc fondo

izquierda.) A ver; que traigan al otro prisio- ñero.

ESCENA VIII

DICHOS menos FLACH; JACOBO RÜBER

Dos soldados entran fondo derecha a Ruber, tipo estrafalario coit melena, lentes y el rostro afeitado. Viste uniforme de soldado pare- cido al austríaco, con mochila y correaje. Viene desarmado. Habla, con énfasis e impetuosidad

Ruber Aquí estoy; que me den los tiros que por

clasificación me correspondan, que mi alma ansia volar al Parnaso.

Mileno ¿Qué dice este liombre?

Kol. ¡Vaya un tipo raro!

Ruber Que me fut-ilen pronto. [La mayor gloria-

para un músico vienes, es morir fusilado!

Mileno ¿Músico vienes? ¿Acaso el que puso en ri- dículo a los montenegrinos en «La viuda alegre?»)

Ruber ¡Oh, no! Ese fué el pobre Franz Lehar; uq

murgiiista ramplón.

Kol. (Aparte a Vera.) (Oye, tú: ¿Será don Ricardo

Wagner?)

21 -

iAüeno J?uber

lAileno Ruber

Koi.

Mileno Ruber Kol.

¿Entonces usted es un compositor genial? Genial; esa es la palabra. Soy genial, aun- que estoy inédito. Quiero decir, que no me he estrenado todavía: nunca he llegado mas que al ensayo general. Últimamente estaba ensayando en tres naciones distintas la obra que me ha de hacer inmortal, cuando esta- lla la guerra, me movilizan y tengo que par- tir para los campos de batalla cargado con mi partitura.

Pero, ¿lleva usted encima la opereta? ]Ah, ya lo creo! Completa; con partitura, particellas e instrumentación. Al incorpo- rarme, fui al teatro y lo recogí todo. ¡Pues no cómo ha podido usted incorpo- rarse con tanto peso! ¿Y dónde lleva usted la partitura? Aquí, en mi mochila.

(Registrándole.) ¡A ver, a VCrl (Va sacando papeles de música que cogen Stana, Vera, Militza, Anua y Mirka.)

Música

Las cinco

(Leyendo.)

Lará, lará. Lárá, lará.

Lará, lará. Lará, lará.

€oro

(Prestando atención.)

¡Oh, qué motivo

tan cadencioso!

Las cinco

¡Si me parece

que lo conozco!

Miieno

¡Es muy bonito

y original!

Todos

Lará, lará,

lará, lárá.

Las cinco

¡No cabe duda!

¡Si esto es igual!

KoL

Me recuerda la opereta

que ensayaba en Bellamar,

y que estaba sólo a falta

del ensayo general.

Tenientes

¡Es verdad!

¡Es verdad!

Yo recuerdo hasta la letra,

pues la vimos ensayar.

22 ~ Ruber (a las «pies.)

Decidlo con letra, que suena mejor. Kol. (¡El canto me busca

la gran perdición!)

(Forman eu filas: primera de derecha a izquierda, Mir- ka, Militza, Vera, Stana y Anua: segunda fila: Danilo, Nicolás, Hilmy, Mileno y Teniente 1. : tercera fila: Coro de Señoras y un Teniente a cada extremo: cuar. ta fila: Coro üe Señoras y el Coro de Caballeros a am- bos laterales. Kolachine a la izquierda de ¿^nua y tía- ber a la derecha de Mitka.)

Las cinco (Leyendo.)

«¿Eres tú, cariñosa enamorada?»

Teííientes ) , ,., n

IVIileno 5 (s«^P'-^°'^^'^°^-)

]Esa voz! Las cinco «¿Eres a quien mi alma consagré?»

,., 5 Jiiüa es!

Míieno

^Avanzan colocándose a laizquieída de la figura de- delante; ellas se cubren el rostro con la partieella.)

¿Eres tú? riiSerso No me engañes, te lo ruego.

¿Eres tú? Tenientes ¿Kres tú?

Las cinco (Descubriéndose.)

Sí; yo soy.

(Ellos las abrazan.)

Mic. ¡Militza!

Dan. ¡Mirka!

Hümv ¡Vera!

¡Chito!

Vera

£■? i ¡Silencio!

l^ileno ¡Tú eres Stana!

Koi. (impacienta.)

Vamos. Ruber Vamos;

digan la frase con más pasión.

miieno > -Eres tú, cariñosa enamorada? Tenientes ) ^ '

--

Sí; yo so3% que a buscarte vengo aquí. Más pasión es precisa eu esa frase. Apoyad con más fuerza el He- Do-Sí.

Las cinco Kol.

Ruber Mileno

Las cinco '■ (Mientras el Coro canta con «boca cerrada.»)

Tenientes )

Del amor !a gloria dice mi cantar; en tus brazos quiero por siempre soñar. En tus ojos veo del cielo la luz. Del amor supremo la gloria eres tú.

Todos (Avanzando al proscenio.)

Ven junto a mí, dicha sin par quiero en tuá labios encontrar. Dice muy bien ese cantar; da la impresión de realidad.

Hablado

'ero, ¿conocían uste-

Ruber (Recogiendo los papeles.

des mi opereta?

^(ol. ¡Claro! ¡bi se estaba ensayando en el teatro

de BellamarI

Ruber ¡Efectivamente!

Kol. Yo soy Kolachine; el director de la compa-

ñía.

Ruber ¡Oh, la emoción me ahoga! ¡Morir sin haber

estrenado!

Hilmy Capitán Mileno: se me ocurre una idea. Ya

que este pobre hombre no ha podido estre- nar en el Teatro de Vieua, que estrene en el teatro de la guerra.

Müeno ¿Cómo, cómo?

Hilmy Todos nos sabemos la opereta de memoria;

ios papeles de orquesta puede tocarlos nues- tra banda; improvisaremos un escenario al aire libre a estilo griego y vamos a represen- tar la opereta.

Todos ¡Bien, bien! ¡Magnífico!

24

Mileno

Stana

Todos

Mileno

Nic.

Mileno

Dan.

Ruber

Hllmy

Kol. Mileno Stana Ruber

Vera Mirka

Kol.

Hümy

iMuchachos, muchacho?! ¡Viva el teniente Hilmy! ¡Viva!

Señoree, que puede volver el General. Que nos lleve a pelear y no nos aburrire- mos.

Yo no me hago responsable. La responsabilidad para nosotros. Pero, digo yo: la principal interpretación es femenina; el septimino de las telefonistas, es el número culminante. No importa; aquí hay unas muchachas, digo, muchachos, que se prestarán gustosos a hacer los papeles femeninos. Sí; pero de todos modos, faltan dos. ¡Eh!

(Dándole un pellizco.) (¡Torpe!)

¿Y los trajes? Porque vestidos de soldados, no va a tener efecto el número. ¿Los trajes? ¡En el equipaje del modisto! Es verdad; los de las siete hijas del príncipe Filiberto.

(subiendo al foro izquierda.) Llamaremos al mo- disto. ¡Eh... monsieur Flách!... ¡monsieur Fiach!

Anda, Danilo; y yo, nos encargaremos de los dos papeles que faltan. Nos vestiremos de mujer con estos soldados. Traed ese baúl.

(stana, Vera, Militza, Anna y Mirka, hacen mutis por* la tienda de la izquierda. Danilo e Hilmy, por el foro izquierda, seguido de los Tenientes 2.** y 3.°, dos sol- dados que llevan el baúl y los soldados (coro de Se- ñoras.)

ESCENA IX

KOLACHINE, MILENO, RÜBER, XICOLAS, TENIENTE 1. DOS (hombres) y ARÍSTIDES FLACH

80LDA-

Kol. Arís. Kol.

Arís.

Aquí está el modisto.

(saliendo.) Qué, ¿cuatro tiros y de rodillas?

Nada de eso, el Capitán es magnánimo; le

perdona la vida a condición de que nos ceda

el equipaje.

¿Ceder? ¡Nunca! Pueden arrebatármelo como

^ 26

fileno

Kol.

^ic.

fluber

Arís. Ruber Nic. Ruber

lilic.

fiuber

Arís.

Ruber Arís. Ruber Ten. 1.0

botín de guerra, pero si no es como botín yo no suelto un botón. Bueno, basta de contemplaciones; hagan us- tedes con los trajes lo que quieran. Yo voy a vigilar, no venga el General y nos fusile a

todos. (Vase fondo derecha.)

Yo voy a vestirme, (a Kuber.) Ya verá usted cómo me ingenio para caracterizar al rey de la gasolina con los es-casos elementos de que dispongo. Con permiso, (coge el cubrepolvo de Ruber y vase fondo izquierda.)

^lo hay tiempo que perder si queremos di- vertirnos antes de que regrese el General. Verigan los papeles para la banda.

(Ruber se los entrega y se los da un soldado que se va fondo derecha.)

Bueno, el escenario puede improvisarse en

este altozano. (Por el del fondo.)

Sí; dando frente aquí, (a la batería.) Pero, ¿y el decorado? El decorado se supone. El primer acto representa el salón de comu- nicaciones de la Central de Teléfonos de Pa- rís. Las telefonistas están vestidas para la recepción del rey de la gasolina, que viene desde Nueva York para conocer a una que le enamoró por la voz.

Bueno; pues eso se lo cuenta usted al públi- co en dos palabras, y tan conformes. ¿No sabe usted que aquí sólo se trata de pasar el rato? Muchachos, desalojad ese espacio y poned esas cajas por aquí.

(Mutis fondo izquierda. Los soldados cogen cajas y sa- cos de encima del practicable y los del fondo y los co- locan en dos hileras en cada lateral, formando asien- tos para el público, sin que llegue a la línea del te- lón de boca.)

¡Destrozar mi opereta para divertir a la sol- dadescal [En qué condiciones tiene uno que estrenar muchas veces! Usted se ha empeñado en que nos fusilen y lo va a conseguir.

Por lo meno-', iiay que buscar quien apunte. [Ya; ya le apuntarán y a la cabeza! Quien apunte Ja obra. De eso puede encargarse el señor. (Por Fiach.)

^ 26

Colocaremos ahí delante ei baúl, que ya es- tará vacío. ¡Mi baúl! Ten. 1.0 A ver, vosotros; traed ese baúl.

(Saleu les dos soldados colocando el bnúl en el centro^ frente al practicable, con la cerradura hacia el fondo.^'

Arís. Vo3^ a estar muy incóinodo.

Ruber No importa; la opeieta eólo dura tres horas..

Arís. ¡Resi.sa! ¡La va a apuntar el rey de AlbaniaL

Ten. 1.3 (Señalando a Flach el baúl ) Métase USted ahí.

Arís. Yo no me mieto en nada.

Ters. 1.0 8i no se mete, le levanto la tapa de los

sesos. Arís. Mire usted que...

Ten. 1.0 Levanten la tapa, (a ios soldados, que abren et baúl.)

Arís. ¡No! Por Ifis buenaf^; yo lo hago todo por las-

buenas (Se mete en el baúl, sirviéndole la tapa de «conchan de apuntador.]

f^jc. (Volviendo a salir.) Ya está todo dispuesto }' la

compañía vestida. ¡Á emjjezar! (Llamando por todos los términos.) Acérqueose, señores. Mu- chachos, podáis venir.

(Van saliendo los Tenientes 2.'' y 8.° Soldados (muje- res y hombres], sentándose en los asientos preparados,. como igualmente los de Ja escena.) nUber (sentándose en un cubo, en el que coloca su mochila,

detrás de la improvisada «concha», dando la espalda a.

púbiico verdadero.) |0h, musasl, perdonadme

esta profanación. (Ala simulada orquesta en cL fondo derecha.) Nútnero uno: Entrada del rey de la gasolina. Prevenidos. Venga.

ESCENA X

];ICií0S y KOLACHINE, coa pantalón blanco, el cabrepolvo y un.

tubo de hierro en la cabeza de los destinados para encender bras&>

ros; la cara embadurnada con pintura, a gusto del actOF

E^ásica

Ko!. (En el practicable.)

Del betún, del carbón, del atún, mil reyes hay en Japón, en Verdún,

27 ^

en Chinchón y en Paragua}^; pero un rey tan salao como yo, ya no se ve ni en Jersey, ni en Tinchao, huscao con un quinqué. Todos Del betún, del carbón, etc.

Kol. Todo el que se sirve de mi gasolina

lleva sus asuntos con tal brevedad que se le realiza cuantos imagina, y allá va una prueba de velocidad. Uno, que a las doce, conoció a su novia,

(Repiten todos.)

la subió en un auto, cerca de London; a las dos y pico, se casó en Varsovia, y a las tres, en China, tuvo sucesión. (Baila.} Todos D¿i betán, del carbón, etc.

Kol. Gomo soy el amo de la gasolina,

no hay quien se menee, si no quiero yo,

y me necesitan para ir en berlina

desde el millonario, hasta la cocot.

Hay una muchas ha que me hace la guerrat

con la gasolina que ella fabricó,

y aunque es patentada, eso no me aterra,

porque patentada ya la tengo yo. (Baila.)

Todos Del betún, del carbón, etc.

(Aplauden todos. Kolachine baja a escena.]

ESCENA XI

DICHOS, VERA, STANA, MILITZA, HIIMY, DANILO, áNNA y MIRKA, vestidas todas de mujer; llevan trajes de soirée, elegantísi- mos y de fantasía. Se tocan con pelucas de color y zapatos, m.edia y el resto del atavío es completamente femenino y muy elegante. Al propio tiempo sale el Capitán Mileno por el fondo derecha j queda en ese lado. Las muchachas salen fondo izquierda y suben al prae ticable hasta que se indique, haciendo en él una pequeña evolución' para quedar (de derecha a izquierda, Militza, Mirka, Stana, Vera, Hilmy, Danilo y Annaj frente al público

Ruber (nabiado.) Número 2, Entrada de las telefo-

uiítas.

28

iLas siete

Siana

Vera

Mirka

Anna

Mil.

Dan.

Hilmy

Todas

Cantado

Kleprante?, coqueta?, artistas. con toaletas de gran sensación, se piesentan las telefonistas, ¿Hay quien pida comunicación? Alas no exijan, por Dios, imposibles, ni se expresen con mucho calor, que se pueden romper los flexibles al contacto con el trasmisor.

(Como si oyeran por teléfono.)

Dulcemente Hable ya, que le espero impaciente.

Siga usted y que esperen en toda la red.

¡Cuidadito! Evitemos un cortacircuito;

que el amor, se trasmite en suspiros mejor.

(Bajan al proscenio del escenario verdad, quedando en la misma posición.)

jAy, qué atrevimiento! Pruebe usted a ver.

¡Ay, no lo consiento!

¡Ay, no puede ser! Vaya, probaremos. Pongan atención.

(Se besan todas la mano )

[Ay, ya no tenemos comunicación!

Stana

Vera Todos

(Mientras los demás inician un pequeño balanceo.)

Para hablar-e de amor sin rubor, el teléfono puede servir; mas del beso, la dulce caricia, jay!, yo quiero en mis labios sentir.

Para hablarse de amor sin rubor, etc., etc.

Todos

Ks ilusión de la mujer, en sus amores misterio y placer.

29

(Aplauden toaos y aparece por el fondo derecha el Ge- neral Potapow, el Ayudante y los Ofleialea. Al verle^ las muchachas suben corriendo al practicable. TJdos- los de la escena se ponen de pie y saludan militar- mente formando cuadro.)

ESCENA XII

DICHOS, el GENERAL POTAPOW, el AYUDANTE y los OFICIALE*-

Hablado

Pot. Pero, ¿qué jaleo es este?

Todos ¡El General!

Pot. (En el centro de escena.) ]Mujeres en el Campa-

mento! [¡Un teatro!!

Ruber ¡Señor, mi opereta!... Yo soy músico viene--',.

y estos señores querían conocer mi gran obra.

Pot. ¿Un músico? ¡Que lo fusilen en seguidal:

¡Ese baúl que lo tiren al río!

AríS. (Queriendo saltar del baúl.) ¡Que UO me fusilen,.

que yo soy neutral!

Pot. ¡Y esas señoritas^ que las lleven a mi pa-

lacio!

KoJ. ¡La que se va a armar, Dios mío!

(Trémolo en la orquesta mientras cae rápidamente eP telón de cuadro.)

Intermedio musical

MUTACIÓN

30

CUADRO SEGUNDO

Salón con una terraza al fondo, en el palacio ocupado por el Estado Mayor del General. La decoración tendrá tin solo rompimiento para abreviar su colocación y dar facilidades para la preparación del foro del cuadro siguiente. Una mesa al fondo y dos sillas a cada lado, lujosas. Al fo;;do, jardín. Es de día.

ESCENx^ PRIMERA

o _ .) o.

■POTAPCW, MILEKO, AYUDANTE, CFICIAI.K8 1. y 2. ; luego KO LACHINE

Al levantarse el telón, aparecen: Potapowj en el centro de ]a eEcena.

sin capote, casco, sable ni gemelos. A la izquierda, el Ayudante. En

segundo término derecho, Mileno, y en primero, pegados al lateral,

los dos Oficiales

Fot. Pero, ¿quieren ustedes decirme cómo se en-

cuentran esas siete mujeres en el campa- mento?

Ayud. No me lo explico, mi General; no me lo ex-

plico...

Pot. Y gracias a que no he encontrado represen-

tando operetas con ellas a ninguno de mis oficiales, porque me hubiera visto obligado a fusilarle inmediatamente, (ai oficial i.") ¿Ha averiguado usted quién era el soldado que estaba vestido de mamarracho?

t)fic. 1.0 No era soldado, mi General.

Pot. ¿Era mujer tamlñén^ ¿La característica de

la compañía, acaso?

Ofic. 1.0 Wo, mi General; el cabo Kolachine.

Pot. ¡Ah! (Todos le miran asustados.) ¡No mC digan

más! Lo todo. (a1 Ayudante ) ¿üsted afirma que conoce a esas artistas de ha'oerlas visto en el teatro? /,yud. A dos de ellas por lo menos: Mirka y Vera,

la tiple graciosa... ¡Si parece que la estoy oyendo!

31

(cantando y valsando 'El Conde de Luxemburgo».)

«Dame un beso de amor...» I*0Í (Kápido.) ¿Quiere usted estarse quieto?

Ayud. (siguiendo.)

«No señor, no señor.» Pot. lEhl

<AyUd. (cuadrándose, pero sin perder del todo el tono.) DlgO,

SÍ, señor; sí, señor.

I^ot. ¿Ustedes saben por qué he dicho que lo

todo? ¡Pues porque lo todo! Kolachine es cómico en su estado civil; pues él ha traído aquí esas mujeres, (ai oñciai i.°) ¿Está arres- tado el cabo Kolachine?

í)fic. 1.0 Sí, mi General; le traje en unión de las ar- tistas.

fot. Que entre. (Vase el Oflcial 1.° por la izquierda. El

Ayudante pasa con los otros a la derecha.) Le inte- rrogaremos antes que a esas señoritas, (vuei va el Oficial seguido de Kolachiuo, que viene vestido de uniforme, sin la gorra, pero con la cara pintada todavía. El Oflcial se une a sus compañeros.) ¡DoS

pasos al frente!

Kol. Presente, mi Gener.d. (ai verle la cara, todos se

echan a reir, menos el General; Kolachine no se da cuenta del por qué, pues se ha olvidado de que está caracterizado.)

POÍ. ¡Silencio! (Los Oficiales, con disimulo, siguen rien-

do.) ¿Qué diría usted si le fucilasen?

Kol. (iMuy apurado.) ¡Ay! ¡Que no me maten, que

soy inocente!

Pot. Repito que qué diría usted si le pegasen

cuatro tiros.

KoL Ni pío, mi General; ni pío. (a ios oficiales, qne

siguen riendo.) Intercedan ustedes; díganle que me perdone. ¡Caray, no se rían ustedes, que esto es muy serio!

Pot. Cabo Kolachine: ¿quién ha traído a esas

muchachas al campamento?

Kol. No sé, mi General; yo me lavo las manos.

Pot. ¡La cara es lo que debía usted lavarse!

Kol. Sí, mi General; todo lo que usted quiera.

Pot. ¿No las trajo ningún Oficial?

Kol. No, mi General; no.

Pot. Está bien, (pasando al lado de los Oficiales.) ¿Ve

usted cómo no me he equivocado?

IVIllenO (En rápido aparte a Kolachine.) Di que Son sietC

32

Kol. Müeno

Kol. Pot.

Kol.

Pot. Kol. Pot.

Mileno

Ayud. Pot. Mileno Pot.

Mileno Pot.

Mileno Pot.

meleno Pot. Ayud. Pot.

Pot.

las que han venido. No descubras a los Ofi- ciales que están vestidos de mujer, porque se juegan la vida.

jSi ha dicho que si noiento me fusila! ¡Y como los descubras te pego un tiro! Elije.

¡Uno!... ¡Cuatrol... ¡Yo pierdo la cabeza! (voivieudo.) Cabo Kolachine: va usted a po- nerse de guardia en esa puerta (señalando ai interior de la izquierda.), y mientras estén esas mujeres en el campamento, usted las custo- diará. ¡Cuatro tiros si alguien las habla! Son siete, mi General; son siete. jCómo siete! Las señoras.

Que vengan en seguida. (Vase Kolachlne izquier- da.)

(¡Cómo salvar a mi Stana!) Mi General, yo opino que a esas muchachas se las debe en- viar a Bellamar inmediatamente. Justo; custodiadas por nosotros. ¡Cá! Esas se quedan aquí. ¡Mi General!

¡No se asusten ustedes! Esas se quedan aquí un par de días... agregadas al Estado Mayor. (¡Dios mío!)

Se las obsequiará; se las rendirá el homena- je que su belleza requiere... ¡Pero mi Cienerall

¡Qué! ¿Les extraña a ustedes verme tan ob- sequioso? ¡Pues en cuanto me tome dos co- pas de champagne, verán ustedes galanura! Pero... ¿y la campaña? ¿Y el avance? El enemigo ei^tá tranquilo. ¿Y qué decimos hoy en el parte oficial? (Riendo.) ¡Quc hcmos tomado nuevas posi- ciones!

Conformes, mi General. Que avancen esas muchachas. Y desde este momento, señores, tratémonos de igual a igual.

T.3

ESCENA II

DICHOS, VERA, STANA, MILITZA, ANNA, HILMY, MIRKA con los trajes del final del cuadro

DANILO y

msica

Kof.

Pot Las siete

Pot

Todas

Pot.

Ayud.

Mileno

Pot.

Todas

(saliendo y quedando a la entrada.) Aquí están las culpables.

(Aparecen las muchachas en grupo, sin avanzar.)

Señoras, avanzad. ({Jesús, qué cara tiene

el General 1) Que son mis prisioneras no deben olvidar, y así voy a tratarlas

como a tal. ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón, mi General! ¿Con débiles mujeres se va usted a ensañar? ¡ISo tal!

¡No tal! Ya basta de temblar, que quiere ser magnánimo el General. Yo magnánimo seré si ellas quieren aceptar, de nosotros en unión, una copa de champán. Aceptamos, señor; no lo debe usted dudar, y tenemos como honor con ustedes alternar.

Pot. A ver, tú, Koíachine:

(Este avanza.)

en mi tienda hay botellas de alegre champán; tráelas tú, sin que nadie se fije, que a estas damas yo quiero obsequiar.

(vase Kolaehine por la izquierda.)

Stana v General: todas damos las gracias Vera ( a esa prueba de inmensa bondad.

_- 34

Pot. No hay de qué. (por stana.)

(]Es muy mona esta chica! ¡Qué carita tan angelical!)

Ayud. (Pasando al lado de Hilmy al fondo.)

Yo también ser magnánimo quiero. Hilmy Vuestra mano dejadme besar.

Ayud. Ese beso lo quieren mis labioH.

Hilmy ¡Vais aprisa, señor Capitán!

MilsnO (Pasando entre las muchachas.)

(¡Si se fija un momento en vosotros

y os conoce el feroz General...!) Dan. (¡No es posible! ¡Mirad qué engañados

están todos con este disfraz!) Pot. y Ofíc. ¡A. brindar! ¡A beber

por el amor, por el placer!

Kol. (Entrando con botellas de champagne y bandeja con

copas, que deja sobre la mesa, sirviendo él mismo.)

Aquí está el champán. Pot. Pues sírvelo tú.

iPyud. (a Hilmy.)

Conmigo bebed. Pot. ¡A vuestra salud!

Kol. (Aparte a los Tenientes.)

(¡Muy poco bebed, si no el General que son lo que son podrá sospechar!)

Vera Escuchad una canción

que la pueden corear.

(Forman línea por parejas (de derecha a izquierda) Hilmy y el Ayudante, Stana y Mileno, Danilo y el Ofi- cial 1.0, y Anua, Oficial 2.*^ y Militza. Vera, centro de- recha. Potapow, centro izquierda, y Kolachine al lado de la mesa del fondo.)

A un Teniente al campamento

fué su novia a visitar (Todos corean.)

y llevó, para obsequiarlo,

dos botellas d^ champán. (Todos corean.)

Ya en su tienda encerraditos,

cuando lo iban a probar,

se detuvo ante la puerta

el General, Y oyó un sonido como un chasquido ^ que sorprendido le hizo exclamar:

< «¡Cristo! ¿Qué es eso? ¡Parece un beso!. ^

Todos

^- 26 ^-

¡0 es algún corcho que hacen saltar!» ¡Champán!

Tienes aromas de ilusión! ¡Champán!

Y en tus burbujas siempre van

¡Champán! dorados supños de pasión. (Avauzando.) ¡Champán! etc., etc.

Hablado

Pot. (a stana.) ¿Ven ustedes? ¡No es tan fiero el

león como lo parece!- ¡Más champagne, Ko-

lachine! (Se acerca a la mesa y le sirven.)

Ayud (a Hiimy.) JSo me desdeñes, bellísima rubia;

porque debes ser rubia como Ceres. Ven conmigo a! cenador. (Hiimy se esquiva.) Inter- cede, graciosa Vera. (Que está en el fondo.) ¿Acaso es extranjera tu bella amiguita ru- bia?

Vera Es de Montenegro.

Stsna (Aparte a Mileuo, mientras Potapow está bebiendo.)

¡Por Dios, Capitán, sáqueme usted de aquí; temo al General. ÍWiieno (¡Descuida, Stana!)

Pot. (luterponiéndose entre ambos.) Ven a mi lado,

hermosa mía, no te separes de mí. ¡Capitán Mileno: respete el derecho de conquista; esta mnjer está por mí. ¡Más champagne! W\\. (¡Dios mío, qué compromiso')

Anna (¡A./, si nos descubre el General!)

D&n. (Que aprovecha un momento en que los Oficiales se

acercan a la meta para beber.) (¡No tengáis CUÍ-

dado; nosotros respondemos de todo!)

Ayud. (Que no ha cesado un momento do asediar a Hilmy.)

•Ven; ven al cenador.

HÜfliy (Arrancándose la peluca.) ¡Bastal

Todos ¡Eh!

Ayud. ¡Un hombre!

Hilmy El Teniente Hilmy, mi Capitán.

Pot. Pero ¿qué farsa es esta?

O&n. (Quitándose también la peluca y avanzando.) No eS

farsa, mi General. Kol. (¡Me pierden, me pierden, y yo me pierdo.

36 - antes deque me pierdap!) (indica ei mutis hacia

la izquierda,)

Pot. (ai verle.) [Alto, cabo Kolachinel ¿Qué signi-

fica esto?

Kol. No lo sé, mi General.

Pot. ¿Por qué están estos oficiales vestidos de-

mujeres?

Hilmy Usted nos sorprendió asi cuando nos diver^

tíamos representando una opereta; vimos su indignación, y temiendo su mayor erojo no nos descubrimos, suponiendo que habia de indignarle ver que nos babíamos vestido de mujeres. Lo que no podíamos preveer de ningún modo era las coneecuencias de nuesw- tro silencio.

Pot. ¡Basta! Vayanse ustedes pronto de aquí, que

yo no los vea con esos deshonrosoa trajes; Pero, ¿todos son hombres?

Stana (Apañe a Vera.) Di que sí, nos hemos sal-

vado.

Vera Todo?, mi General.

IVlilenO (Aparte a Vera.) (¡Muy bien, muy bien!) (Alto.)

Hombres todos.

Fot. (Mirando a Stana con un gesto de repugnancia.)

¡Puaf! Ayud. (a Hilmy.) Nos veremos, caballero Oficial.

Hilmy No deseo otra cosa, mi Capiián. (pasa el lado

de Hanilo y los demás.)

Pot. ¡Cabo Kolachinel

Kol. (Avanzando a )a altura de Mileuo.) ¿Otra VCZ, mi

General? ¡Que me fusilen ya, pero que me dejen de líosl

Pot. ¿No me dijo usted que eran artistas de su

compañía?

Kol. Yo... la...

¡fileno (Aparte a Koiachine.) (¡Cuidado coH la. Cabezal)

Koi. Mi... si...

Pot. ¡Basta de solfeo! (a Hiimy.) A ver: los nom-

bres de estos otros Oficiales.

Hlímy Estos no son Oficiales, mi General; son ran-

cheroá a las órdenes de Kolachine, a los que hemos obligado a disfrazarse. Ellos son por completo inocentes; mándelos usted salir, ' que nosotros reclamamos toda la responsa-

bilidad.

Kol. Eso, eto es lo que yo quería decir.

37

POÍ. (Mirando con repugnancia a Stana.) ¡ün ranchero!

¡Puaf! ¡Y yo que...l (a KoiacMoe.) Quítese. us- ted de cni vista.

Kol. ¡En seguida! (Yéndose por la izquierda.) ¡Ahí

queda eso!- (aiileno se une al grupo de la izquierda.)

Poi. ¡Rancheros a mil Han de pagar cara esta

burla. A ver. (ai Ayudante.) Cuatro, que los desnuden y les den una carrera de ba- quetas.

1, 5 (asustadas ) ¡Ay! (?e aproximan una a otra.)

Mileno ¿Cómo?

Pot. (por stana.) Y a éste añadirle cincuenta co^

rreazos de plus.

JVIiieno (Avanzando.) Mi General, eso no; es preciso decir toda la verdad: no son hombres.

Pot. (Exasperado.) ¿En qué quedamos? Pero, ¿cuán-

do va a terminar esta mascarada?

Mileno Mi General: hay cinco señoras y dos caba-

lleros Oficiales.

Pot. ¿Y por qué lo negaban?

Vera Por vergüenza, señor; porque creímos que

usted, creyéndonos soldados, nos mandaría salir sin más consecuencias.

Hiimy Sí, mi General; son cinco artistas que vinie-

ron en nuestra busca, disfrazadas de sol- dados.

Pot. (Mirando de reojo a Stana.) (¿Será O no Será ran-

chero?)

Mileno Yo suplico indulgencia para ellas.

Pot. ¡Silencio! Yo lo que tengo que hacer. A

ver: que se quiten las pelucas. (Las cinco mu- chachas se quitan las pelucas de color.) (¡No; nO 63 ranchero!) Estas cinco señoritas, quedan ba- jo mi protección, hasta que decida lo que

ha de hacerse con ellas. (Acercándose ai Ayu- dante.) ¿Conoce usted ese pabellón, cuya reja da sobre el jardín y en el que no se puede entrar sin pasar por mis habitaciones?

Ayud. Sí, mi General.

Pot. Pues encierre usted allí a estas señoritas y

que no pase nadie. (Muy acaramelado a Stana.)

tema- nada, vida mía. Este General,

será un cadete para tí. (casi la abraza, a las de.

mas ) Y para vosotras también. Vera ¿Otra vez?

^ 38 ^ "Stana ¡Dios mío!

Kol. (Entrando y viendo el cuadro.) ¡Atiza! (Avanza en-

tre el grupo del General, Stana y Vera y el de JVlileno^ ' Hilmy y los demás.)

Hilmy (a Koiaehine) ¡Sálvalaír!

Kol. ^,Yo?¿CómoV

Mileno invenía algo.

Kol. ¿Yo? ¡Ah, 8Í, justol... (Avanzando a Potapow.)

¡Mi General: p^ro abrazaba usted a un ran- chero! (Vuelve hacia Mileno.) Pot. (Dándole un puntapié.) ¡EstÚpidol

Hiimy ¡Al revés!

Kol. (a Potapow.) Quiero decir que todas son seño-

ras y estas dos también. (Por Hilmy y Dauilo.) Hiimy (Dándole una puntera.) ¡Imbécil!

Dan. (ídem.) ¡Animal!

Pot. (ídem, al pasar por delente de Koiaehine.) ¡Quítate

de mi vista!

-Ayud. (ídem, ídem.) ¡Lürgcij

KoS. (casi haciendo mutis por la derecha.) Estoy a los

pies de ustedes.

(Telón rápido de cuadro.)

lnter>stiedio

mUTACIQN

39

CUADRO TERCERO

Habitación cuadrada que tiene en el fondo un gran ventanal de dos cuerpos con reja voleda, y vidrieras con cristales de colores, que aparecen abiertas. El forillo, es de jardín frondoso y está alum- brado por la luz del plenilunio. En la lateral izquierda, una puer- ta que abre hacia afuera. El mobiliario es rico y de estilo gótico, como el del viejo castillo. Luz eléctrica en un aparato central, cuya llave está junto a la puerta.

ESCENA PRIMERA

VERA, STANA, MILITZA, ANNA y MIRKA. Luego, MILENO, dentro

Aparecen sentadas, haciendo hilas y vendas. Sobre las mesas y taburetes, habrá telas y cestillos con tiras

Vora (Muy nerviosa, dejando las tijeras y la venda.) Yo

no trabajo más.

Mil. ¿No teDÍa otra ocupación que darnos eee ca-

ballero?

Anna . ¡Cortar vendas y hacer hilas para las ambu- lancias! Mejor nos hubiera ido quedándonos en Bellamar.

Mil. ¡Consejo de Guerra!

Vera O la libertad; pero para salir de aquí, teñe-

mos que pasar una a una por las habitacio- nes del General.

Anna No pasaremos. ¿V^erciad que no nos somete-

remos a tan deshonrosa condición?

Stana ¡Nunca! ¡Acabaremos nuestros días hacien-

do hilas!

SSíúsoca

Vera Stana

Mil. Anna

¡Calla!... ¡Deben ser ellos!

Apaga la luz. (Mirka lo hace y la habitación queda iluminada solamente por el reflejo de la luna, que se filtra por la vidriera de colores.)

¿Los sentirá esa fiera? '

(Que escucha junto a la puerta,) Aún nO ha

vuelto.

40 IVlilenO (Dentro.)

Como ese rayo de luna que en tu ventana se quiebra y bañándola en luz blanca pasa a través de esa reja, asi de na i serenata sube la amorosa queja y llega hasta tus oidos desde el fondo de mi pena. ¡Pajarillo encarcelado! ¡Niña de la voz de plata! Desde que estás prisionera hay flores en tu ventana.

Y en el clavel de tu boca y en las rosas de tu cara, linda enamorada mía, prisionera tengo el alma. Jjlegue mi voz hasta tí, dulce ilusión de mi amor como esa luz celestial

que encanto da a tu prisión. Quiero gozar y vivir de tu mirar al calor, que en lo ideal de tu ser hará su nido mi amor. Las cinco Llegue tu voz hasta aquí

al entonar tu canción como de luz celestial dulcísimo resplandor.

Y ese cantar viene a lleno de luz y emoción que hace sentir y anhelar de su mirada el calor.

ESCENA II

DJCH03 menos Milsuo. Por la puerta, KOLACUINE, con copas y bo- tella (le champagne, que deja sobre la mesa. Al entrar, enciende la luz

Hablado

Kol. Retírense ustedes de esa ventana.

Todas (Retirándose asustadas.) ¡Ah!

Koi. ¡Bonita es la situación para serenatas!

41 ~ Stana ¿Has oído? (Le rodean.)

Kol ¡Todo! ¡Gracias a que el General se ha que-

dado ea el salón, si no, acaba esto en \iüt> batalla campal.

Vera ¿Qué hace ahora ese ogro?

Kol. Me ha mandado preparar la mesa y descor-

char seis botellas de champagne. ¡Ya sabes cómo se pone con el champagne!

Vera ¡Pues que se acueste!

Kol. De eso, de eso se trata. Aquí tenéis una bo-

tella, que he escamoteado para vosotras.

■Stana No tenemos gana de beber.

Kol. Lo siento. ¡Si vierais lo que se le ha ocurri-

do a ese bestia para castigar a vuestros no- vios!..

Vera ¿Qué?

Mil. Diio pronto.

Auna ¡Alguna barbaridad!

Kol. ¡Enorme! (saca un papel.) Lo acabo de leer en

la orden. (Leyendo.) «Cuartel General. Or- den del día.» En el término de veinticuatro horas, abandonarán el campamento y vol- verán a la capital, todos los Oficiales y Je- fes, que no tengan bigote.

IVIirka ¡Ah!

Vera ¡Mi Hilmy no lo tiene!

-Stana JSi ninguno de ellos. ¡Si son unas criaturas!

Anna ¡Los aleja de nosotrasl

Vera Y lo que es peor: deshonrados, porque en

seguida van a confesar el motivo de su ex- pulsión.

IVIil. ¡Serán la mofa de la capital!

Vera Los creerán unos cobardes, por ser tan jó-

venes.

Kol. ¡Figuraos los comentarios! Tendrán que de-

jar la carrera y matar a alguien.

Vera r'ues no debemos consentirlo, eso es.

Kol. Venía también a deciros que el General ha

resuelto poneros en libertad inmediata- mente.

Todas ¡Ah!

Stana ¡No es posible!

Kol. ¡Sí; pero con una condición.

Vera Aceptada.

Kol. Que cada noche, no libertará más que a una.

-Stana ¡ICh!

42

Vera

Kol.

iViii.

Vera

Stana

Anna

Las oirss

Ko!.

Vera

Stana Vera

[oL

Vera

Kol.

Stana

Vera

Stana Vera

Stana

Vera Stana

Vera

Kol. Vera

¡Ah, vamos; lo que ya noa había propuestor;

Sí; pero ahora dice que no aguarda más.

¿Y qué hacemos?

¡Resistir hasta la muerte!

Eso; yo no le hago traición a mi capitón.

¡Ni yo a mi novio!

¡Ni 3'o! (Se separan del grupo.)

* ¡Señor, señor; ¿por qué se les habrá ocn-

* rrido venir a éstas, cuando en la compa-

* nía había tantas que me hubieran sacado

* en un momento del apuro! *

¡Ya f stá!... ¡Eso es! Dile al General que acep- tamos, pero con una sola condición.

(Acen.'diidose con todas.) ¿Qué haceS?

¡Calla! (a Koiachnie.) Dile que hay. una seño- rita enamcrada de él, que quiere ser ¡a pri- mera en saciiíicaise, pero que en atención a , su pudor, la ha de recibir a obscuras y no ha de tratar de averiguar quién ha sido. ¿De modo, que a obscuras? No sé, porque aunque ha dicho que le gustáis todas, eso de no veros... Anda. Voy. (Mutis.)

¡Ay, gracias, gracias! ¡No podremos nunca pagarte ese sacrificio!

¡Eh, eh; poco a poco! A se me ha ocurrí- , do un plan diabólico para librarnos de ese hombre y evitar la deshonra a nuestros no- . vios. Comprendereis que la que entre ahí, se va a quedar sin novio para toda la vida,, porque los hombres no comprenden ciertos sacrificios.

Entonces, ¿qué pretendes? Que juremos solemnemente no decir quién de nosotras ha entrado y que el pecado cai- ga por igual sobre todas.

Jurado, (rodas extienden el brazo;) i'ero ¿quíén,

va a ser la que entre? Yo, mujer; yo.

¡Ah! Te prometo guardar el secreto hasta el día siguiente al de tu boda. Mira, por si acaso, guárdalo hasta que ten- ga sesenta años.

(Entrando de nuevo.) El General acepta. ¿No ha puesto reparos?

43 ^.

Kol. ¡Qué reparos va a poner, si ya está en la

cuarta botella! En cuanto le (¡oloqué el dis- cursito, me dijo con voz ronca: «¡Que entre esa infeliz!» y me mandó apagar la luz.

Vera Pues apagad aquí para que no lleg.-e ni el

menor renejo. Tsin que se aperciban, coge unas, tijeras que esconde.)

Stana ¿Qué vas a hacer?

Vera No temáis nada. Guíame, Kolachine.

Stana (Aompañándola todas hasta la puerta.) ¡Es Una Jua-

na de Arco! Mil. ¡ünaJudiht!

Kol. ¡Cá!. . ¡Esta se acuerda de Monna Vannal

Vera (Apagando la luz; la habitación queda alumbrada por

la luua.) Ya saldéis: antea la muerte que de- cir quién ha sido. (Mutis, de la mano de Kolachi- ne, cerrando la puerta tras ellos. Pausa, Todas quedaiv agrupadas, escuchando,)

Stana ¡Pobre!... ¡La admiro!

Mirka Su sacrificio es hermoso; grande. ¡Casi \&

envidio!

Anna ¡No se oye nada!

Mil. 81... Parece... "■

Stana ¡Corren!... ¡Tiran muebles!... ¡Sí!

Todos ¡Ah!

Stana ¡Vienel

Mirka ¡Huyamos!

Mil. ¿Por dónde?

Todos i^y' (corren a replegarse a la derecha. Se abre la.

puerta violentamente, y aparece Vera, que entra y ele-- rra con rapidez, dando luz al aparato. Irae en una mano las tijeras y eu la otra, medio bigote del Gene- ral. * Viene eu ropas blancas, m.uy ligeras. Esta lige- * reza, se graduará, teniendo en cuenta la compañía,^ ■* la clase de teatro, etc.) *

Vera ¡Vencíl

Todas ¡Vera! (Avanzan.)

Vera ISilenciol

Stana ¿Qué has hecho?

Vera ¡Afeitarle en seco! ¡Ya está como mi novioL'

Stana í'ero, ¿cómo consintió?...

Vera El champagne le tenía turbado. Se lanzó-

sobre mí, yo le busqué las vueltas y en cuanto pude, ¡zas!... y salí corriendo.

Todas ¡Qué valor!

Vera * En la lucha, sus torpes manos me ibaii

44 --

* desgarrando la ropa y al escapar, se que-

* con mi vestido, pero eso es lo único

* que hay que lamentar. *

ESCENA III

Pot.

Vera

Staiia

l/lirka

Pot.

Stana

Vera

JVlil.

Stana

Vera

5tana

Vera

Sllil.

Stana Vera

DICHOS y el GENERAL POTaPOW

(Dentro.) [Que galga esa mujer para que la

fusilen!

¡Dios Qiío!

¡Nos fusilará a todas.

* ¡í\h, no, qué apuro; como ésta se ha de-

* jado allí el vestido, sabrá quién es! * ¡Abran ustedes o vuelo la puerta con dina- mital

¡Cielos!

¡No me abandonéis!

¡Ni pensarlo! Compañeras: ella se ha sacrifi- cado por nosotras, imitémosla! *(comienztt a

*de6nudarse.)

*Sí; es la única salvación, (se van desnudando todas, hasta quedarse en camisa, enagua, corsé o como haya quedado Vera. Recuérdese la acotación respeto a este punto.)*

¡Que abran en seguida! Ahora, serenidad y a tratar de que nos per- done.

¿Lo conseguiremos? *¡La tualé nos ayudará!

*La ropa por la ventana. (Todas tiran ai jardín los trajes.)*

( Venga esa botella de champagne; tomad { una copa cada una y ahora abrid. (Abre vera

u otra cualquiera y entia furioso Potapow con solo una gula del bigote.)

Pot. fVlil. JVjiira

ESCENA IV

DICHAS, el GENERAL POTAPOW

¿Dónde está esa miserable? (Riendo.) jAy, qué feo!

46 -

Vera Pot.

Las cinco Pot. Stana

Pot.

Vera

Pot.

Mil.

Pot.

Mil.

Vera

Pot.

Anna

Tocias

Pot.

Las cinco

Pot.

Todas

Pot.

Vera

Pot.

Vera

Pot.

Vera

Pot.

(ídem.) [Parece un sacristánl " t

¿Quién es la autora de esta villanía? (Adelantando.) Yo, mi General. |Eh!... *|[ Rebayoneta, qué cuadro!!*

(Adelantando a el, con una copa de champáu en mano y muy melosa.) CaStíguenOS a todaS, pues-

to que todas somos culpables; pero anteg»; ¿no aceptará usted de mis manos una copa de champán?

¡Mi rancherol Digo, señoritas, lo que han^ hecho ustedes conmigo es inicuo. (Bebe.)

(Como átana, por el otro lado.) Acepte USLed, aun-

que no sea más que un sorbito. *Son ustedes unas infa... (sebe.) i Rebaya- neta!

(ídem.) * Pruebe también de mi copa. *Una3 mi... (Bebe.) (¡Caray, qué escotes!) *¿Pero, no bebe usted? *Luego pagaremos nuestra falta. *Sí, ya lo veo: ¡a escote!

* I Acepte usted! (Rodeándole.)

*¡Acepte usted!*

Basta, señoritas; no me seducen ustedes,»

¿Quién ha sido la que me cortó el bigote?

Todas.

*¿Quién dejó su ropa entre mis manos?

*Las cinco.*

Pero, ¿qué se proponen ustedes?

(Muy mimosa.) Que nos perdone usted; que-

nos deje saiir de aquí libres para regresar a

Bellamar.

¿Y para eso necesitaban haber hecho este

disparate?

Eso es para que revoque la orden de la plaza.

¡Cómo!

Como no quiera usted regresar a Bellamar

lo mismo que nuestros novios.

¡A Bellamar ún bigote!

ESCENA ULTIMA

DICHOS, HILMY v DANILO (de militar). NICOLÁS, TENIEN- TES 1.**, 2,^ y 3.°, MILSNO y KOLACHINE

Hylmy (SaUendo.) ¡Mi G-eneral!... (ai verle sin bigote se-

rien todos.)

- 48

l'ot.

^Hylmy

Pot.

Hylmy

Dan.

Nic.

Pot.

KoK

Pot. KoL Pot.

Ko!. Pot.

Kol.

Todos

(Knérgíco) ¡Media vuelta! (Los Oficiales obedecen, quedando frente a la puerta. Potapow se dirige a las chicas.) ¡PronlO, UnaB tijeras! (se las entrega Vera y él mismo se corta el otro medio bigote.) ¡Qué lás- tima! (a los Oficiales.) Hablen ustedes. . sin volver la cabeza.

Los Oficiales sin bigote venimos a pedirle que aplace nuestra expulsión hasta mañana; queremos ir a la vanguardia para el avance. Concedido. Todo el que no tenga bigote, ¡a la vanguardia! ¡Y yo con ustedes!

(volviéndose al cir estas palabras ) ¡Mi General! ¡Media vuelta! (Tapándose con la mano.)

(Entrando.) ¡Mi General: el prisionero, el mú- sico, ha desaparecido. [Ehl Dejó su mochila con la opereta.

(Descubriéndose la cara.) ¡Ah, pUf=S esa SOrá fu- silada, se lo garantizo a ustedes! (soltando la carcajada.) Pero, ¿y el bigote?

¡Silencio! Lo he saciificado para ir a la ca- beza de estos oficiales.

Es usted un valiente. Señores: ¡Viva nuestro General!

¡Viva! (cuadro. Música en la orquesta. Telón.)

FIN DE LA ZaEZUHLA

l^OTi^®

En los teatros que convenga, las tiples en el tercer cuadro, no se despajarán del traje, para lo cual se su- primirá todo lo señalado con asteriscos.

Los uniformes son: botas y leguis de color avellana; pantalón ceñido a la rodilla y en forma bombacho, en- carnado, sin franja ninguna; guerrera azul prusia, con distintivos en la bocamanga los oficiales; éstos, gorra de plato azul ccn franja encarnada y los demás gorra ale- mana encarnada con franja azul, sin visera. Kolachine y las tiples (rancheros), en vez de guerrera, blusa larga, azul, ceñida, con cinturón color cuero. Todos los solda- dos cinturón, tahalí y machete de mauser; los oficiales cinturón, sable y guante de dos tirantes gris. Las boca- mangas y los cuellos de los uniformes, encarnado. Los -cinturones con chapa de metal. Pueden utilizarse los trajes de La viuda alegre.

EVOLUCIONES DEL CUADRO PRIMERO

Durante los 4 primeros compasep, se ponen las nao-^ chilas, avanzando a quedar en línea, frente al púbíico, enopleando los compasea hasta el compás 8. Al 9, media vuelta; otra al 10, quedando frente al foro, subiendo a. él hasta el 14, que cogen el cubo, dando dos medias vueltas al 15 y 16, bajando hasta el 19 y dejándolo al 20 en el suelo, a la derecha del personaje. El 21 y 22^ dos pasos al frente y el 23 y 24, hacia atrás quedando- en fila delante de los cubos, mirando a la derecha; el primero de la fila tiene el cubo delante. Al 25, adelan- tan el pie derecho; al 26, sueltan el muelle de la palan- gana, que cae, quedando hor'zonfal al 27 y ellos firmes- ai 28. Cogen el cubo al 29, subiendo durante el 30 y 31, echando el i^gua dorante los 32, 33 y 34, al 35 dejan et cubo y al 36, firmes. Los compases hasta el 44, un com- pás las manos dentro de la palangana y otro lavándose- la cara; el 45, firmes; el 46, frente ni público; el 47 y 48^ volcando el agua en el cubo; el 49, frente a la derecha;, el 50, pie derecho al frente; el 51, enganchar la palan- gana; el 52, firmes; el 53 y 54, tres medias vueltas a. quedar frente al público; 55 y 56, avanzar a la batería v subir a su sitio, quedando de espaldas al público; 57,. mano al depósito de abajo de la mochila del compañ ro de su derecha; 58, sacar la toalla; 59, media vutlta a la derecha y 60, quedar frente al público. 61 y 62, dts- doblar y sacudir la toalla, frotándose para secar cadaí carrillo, 63, 64. 65 y 66; 67, sacuden la toalla; 68 y 69,. doblarla; 70 y 71, dos medias vueltas a la izquierda; 72, meter la toalla en el departamento de arriba; 73, echant' a andar a formar corro en el centro, quedando todos mirando a su derecha al 75¿ cogen el cepillo grande de-

^as botas al 76; al 77, se separan y al 78, co^e cada uno la pierna izquierda del que va detrás, cepillándole la bota durante los compases 79 al 82, que dan media vuelta y cogen el pie derecho, hacia atrás, cepillando la bota hasta el compás 86. Guardan los cepillos al 87, sa- cando el espejo y el peine, durante el 88, 89 y 90, ba- jando a quedar en fila, frente al público, hasta el 94. En las primeras partes de los compases 95, 96, 97 y 98, se pasan el peine por la cabeza; al 99, media vuelta; al 100, adelantan el pie derecho; al 101, cuelgan el espejo del ganchito que lleva la palangana; al 102, manos a la ca- beza del compañero que está delante, sacándole la raya y planchándole el pelo hacia ambos lados, hasta el compás 110. Durante los 111, 12, 13 y 14, guardan es- pejo y peine; al 115, ñrmes; al 116, mediavuelta; al 117, patada en el suelo y a colocarse en fila, teniendo el cubo a su derecha; al 118, cogerlo; desde el 119 al 122, subir al fondo; al 123, dejar el cubo; al 124, firme*; al 125, media vuelta a la derecha y otra al 126. Durante los 127, 28, 29 y 30, bajan en fila al proscenio, dando una patada a tiempo en la primera parte de este último y marchan hacia la derecha los 131 y 132, que en la Fe- gurda parte dan otra patada y media vuelta izquierda, regresando al punto de partida mientras el 133 y 134, quedando en posición de firmes. El 135, mano al bob sillo izquierdo del pantalón; 136, sacar un pitillo; 137, ponérselo en la boca; 138, mano al bolsillo derecho del pantalón; 139, meter la mano; 140, sacar una caja de cerillas (de 10 céntimos); 141, abrirla; 142, sacar la ce-' rilla; 143, encenderla; 144, encender el pitillo, y al 146, tiran la cerilla y hacen mutis, fumando, por la tercer •ca";a izquierda, por donde desaparecen.al 154 (compases que tiene el número).

Desde luego no hay que advertir que todo lo que juega de las mochilas, se saca v mete en la del compa- ñero que esté a la derecha o delante.

Obras de Antonio Fernández Leplna

Estrella, juguete cómico en un acto. (Teatro Lara.)

La mujer de Cartón, humorada en un acto, en colaboracióa. con Antonio Plañiol, música de los maestros Barrera y Quislant. (Teatro de la Zarzuela.)

Hilvanes, entremés, en colaboración con Antonio Plañiol. (Teatro de la Princesa )

La fea del ole, saínete en un acto, en colaboración con Anto- nio Plafiiol, músici del maestro Lleó. (Teatro Cómico.)

Don Gregorio el Emplazado, inocentada, en colaboración con Antonio Plañiol. (Teatro de la Princesa.)

Chiquita y bonita, entremés, en colaboración con Antonio Pla- ñiol, música del maestro Losada (Coliseo del Noviciado.)

Los cuatro trapos, saínete, en colaboración con Antonio Pla- fiiol, música de los maestros Foglietti y Escobar. (Gran Teatro.)

Suspiros de fraile, opereta bufa, en colaboración con Antonio Plañiol, música de los maestros Quislant y Carboneli. (Teatro Martín )

El mantón de la China, saínete, en colaboración con Antonio Plañiol, música del maestro Torregrosa. (Teatro Cómico.)

La corte de los milagros, zarzuela, en colaboración con Anto- nio Plañiol, música del maestro Foglietti. (Teatro Martín.)

Los envidiosos, zajzaela, en colaboración con Antonio Plañiol, música del maestro Foglietti. (Teatro de la Zarzuela.)

La señora Barba Azul, humoiada, en colaboración con Anto- nio Plafiiol, música de los maestros Quislant y Escobar. (Teatro Martín.) (Segunda edición.)

El hongo de Pérez, juguete cómico en tres actos, adaptación- de una obra francesa, en colaboración con Joaquín López Barbadillo. (Salón Nacional.) (Cuarta edición.)

La loca fortuna, humorada, en colaboración con Antonio Plañiol, música del maestro Calleja. (Teatro de Novedades.)

Fathé, Freres, apropósito para varietés, en colaboración con Antonio Plafiiol, música del maestro Padilla. (Príncipe Alfonso.)

El jipijapa, juguete cómico en un prólog:> y tres actos, escri- to sobre el pensamiento de una obra francesa, en colabo- ración con Antonio Plañiol (Teatro Martín )

JLa perra gorda, juguete cómico en trea actos, adaptación de una obra extranjera, en colaboración con Joaquín López Barbadillo. (Teatro Cómico.)

.La vocación de Pepito, juguete cómico en tres actos, adap- tación de < Jean III ó L'irresistible vocation du fils du Mon- ducet», de Sacha Guitry, en colaboración con Antonio Plafiiol. (Teatro Cervantes.)

MI nuevo testamento, juguete cómico, en colaboración con Antonio Plañiol, música del maestro Calleja. (Teatro de Apolo.)

El caballo de Espartero, juguete cómico en dos actos, dividi- dos en cinco cuadros y varias película'?, adaptación de un vodevil francés, en colaboración con Antonio Plañiol. (Tea- tro Infanta Isabel )

.E¿ servicio doméstico, juguete cómico en dos actos, escrito sobre episo lios de «Le truc d'Arthur», de Chivot y Duru, en colaboración con Antonio Plafiiol. (Teatro Lara.)

JLns sagradas bayaderas, humorada, en colaboración con Antonio Plafiiol, música de los maestros Quislant y Vela. (Teatro Martín.)

Los chicos de la Galle, juguete cómico en tres acto3, en cola- boración con Enrique García Alvarez y Antonio PlafiioL (Teatro Espafiol )

Xa madrastra, drama en tres actos, adaptación de «O Gio- vannino ó la morte», de Matilde Serao y Ernesto Murólo, en colaboración con Enrique Tedeschi. (Ejemplares ma- nuscritos, 1 ) pesetas.)

Percal y seda, entremés.

El señ'jr Duque, juguete cómico en tres actos. (Teatro Eslava.)

Una buena muchacha, comedia en tres actos, adaptación de «La buona figliola>, de Sabatino López, en colaborac ón con Enrique Tedeschi. (Teatro Eslava.)

La última opereta, zarzuela, en colaboración con Ricardo G. del Toro, música del maestro G. Giménez. (Teatro de Apolo )

Obras de Ricardo González del Toro

'^ara-Cbíca, boceto de comedia en ■an acto, en colaboración con JMig-uel Miliura, miísíea del maestro Castilla.

'Sal de espuma, zarzuela en un acto, en colaboración con Miguel Mihnra, música de los maestros Penella y Castilla.

'■tj» mala fama, saínete en colaboración con Miguel Miliura, músi- ca del maestro Cas'illa.

-"Cíente de trueno, saínete lírico, en colaboración con Miguel Miliu- ra, música del maestro Castilla.

Kl decir de la g'ente, boceto lírico en un acto, en colaboración con Miguel Mihnra, música del maestro Padilla.

"^rtteia y Justicia, exposición cómico-lírico-bailable, en colabora- ción con Wiguel Mihura, música del maestro Penella.

^amá suegra, entremés en prosa, en colaboración con Miguel Mihura.

-lia costa azul, opereta eu un acto y cuatro cuadros, en prosa, en colaboración con Miguel Mihnra, música del maestro Pi,amón Ló- pez-Montenegro .

-JEl fantasma, fantasía melodramática en nn acto, en colaboración con Miguel Mihtira, música de los maestros Quislant y Badía.

-lia reina de las tintas, humorada lírica en un acto, en colabora- ción eon Miguel Mihura, música del maestro Penella.

'Vasa temprana, juguete lírico en nn acto, en prosa y verso, en co- laboración con Miguol Mihura, música del maestro Escobar.

'El pueblo del peleón, opereta ménñica en un acto, dividido en cinco cuadros, f>n verso, pseudo-parodia de La corte de Faraón, en colaboración con Miguel Mihura, música del maestro Padilla.

Pajaritos y flores, boceto de saínete en un acto y en verso, en nn solo cuadro, en colaboración con Miguel Mihnra, música del maestro Padilla.

S¡l Alegare .Slanoliu, juguete lírico, en colaboración con Miguel Mihura, música del maestro Padilla.

-■da niña de los besos, opereta en un acto, dividido en tres cua- dros, en prosa, en colaboración con Miguel Mihnra, música ddl maestro Penella.

Xia canción española, opereta española en un acto y tres cuadros, en colaboración con Miguel Mihura, música de los maestros Vives y Barrera.

Ibas picaras faldas, humorada con m sica en un acto y tres cua- dros, en colaboración con Miguel Mihura, música del maestroía- dUla.

'Cíasco de oro, boceto melodramático en un cuadro y en prosa, en ■colaboración con Miguel Mihura.

IiOS pocos aMOS, saínete con música en un acto, dividido en cua, tro cuadros, en prosa, en colaboración con Miguel Mihura, músicik. del maestro Penella.

&.a viva de g'enio, zarzuela en dos octos, divididos en siete cua- dros, en prosa, en colaboración con Miguel Mihurá, música del maestro Ramón López-Montenegro.

¡Centinela... alerta!, opereta en un acto, en colaboración con Miguel Mihura, música de Saco del Valle y Quislant.

I.OS campesinos, juguete cómico-lírico en. un acto y en prosa, ins- pirado en el asunto de una obra extranjera, en colaboración con Miguel Mihura, música del maestro Leo Fall, adaptada por Ce- lestino Boig.

Xas percbeleras, saínete lírico en un acto y tres cuadros, en colar boración con Miguel Mihura, música del maestro D. Tomás Bretón.

Ei sostén de la casa, saínete con música en un acto y tres cua- dros, en colaboración con Miguel Mihura, música de Quinito Val- verde y Torregrosa.

£1 tiinor lo pintan niño... entremés, en colaboración con Migue Mihura, música de Celestino Eoig.

F.l g'rau simpático, zarzuela cómico-extravagante en un acto, di- vidido en tros cuadros, en prosa, en colaboración con Miguel Mihu,- ra, música del maestro Amadeo Vives.

El tren de lujo, zarzuela cómica en un acto, dividido en tres cuar dros, en prosa, en colaboración con Miguel Mihura, música de los maestros Marquina y Boig.

El ojo de Ciayo, zarzuela cómica en un acto, dividido en cuatro cuadros, en prosa y verso, en colaboración con Miguel Mihura, música del maestro Gerónimo Giménez.

Ijá canci4in española, (reformada), en colaboración con Miguel Mihura, música de Vives y Barrera.

La última opereta, zarzuela en un acto, dividido en tres cua- dros, en colaboración con Antonio F. Lepína, música del maestro Gerónimo Giménez.

Ea nocbe vieja, opereta en un acto, dividido en tres cuadros, en colaboración con Miguel Mihura, música del maestro Celestino Boig.

Precio: UJiQ, peseta